Trastorno delirante
El trastorno delirante es una enfermedad mental donde la persona tiene una creencia falsa firme (delirio) por al menos un mes, sin otros síntomas psicóticos como alucinaciones, creyendo firmemente en algo que no es real pero que podría ser posible, como persecución o celos. Se trata con psicoterapia y medicación antipsicótica, y a menudo las personas afectadas mantienen buen funcionamiento diario, aunque sus vidas se ven afectadas por el delirio, que puede ser persecutorio, celoso, grandioso, entre otros.
Características principales
Delirios persistentes: Creencias falsas firmemente sostenidas por un mes o más.
Realismo: Los delirios a menudo se basan en situaciones que podrían ocurrir en la vida real, aunque no sean ciertas (p. ej., ser engañado por la pareja).
Funcionalidad: Generalmente, la persona sigue funcionando bien en el trabajo y actividades diarias, a menos que se relacionen con el delirio.
Ausencia de otros síntomas psicóticos: A diferencia de la esquizofrenia, no hay alucinaciones, habla desorganizada o comportamiento desorganizado prominente.
Tipos comunes de delirios
Persecutorio: Creer que te están espiando, envenenando, acosando o conspirando contra ti.
Celoso: Creer que la pareja es infiel sin evidencia.
Erotomaníaco: Creer que otra persona está enamorada de ti.
Grandioso: Creer que tienes talentos especiales o eres alguien importante.
Somático: Creer que tienes una enfermedad o un defecto físico.
Causas y factores
No están claras, pero pueden incluir factores genéticos, bioquímicos y ambientales.
Factores estresantes como aislamiento, celos, estrés marital o cambios en la vida pueden precipitarlo.